Niños hiperactivos- transformando la inmadurez en enfermedad

hiperactividad Ya no hay casi nadie que no sepa qué es la hiperactividad infantil (TDAH- Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Lo oímos en la tele, entre los padres y profesores, casi  todos conocemos a alguien que conoce a alguien que tiene un hijo hiperactivo.

Si todos conocemos el problema es porque en las últimas décadas los casos diagnosticados de este mal han llegado a niveles epidémicos. Según la Asociación Americana de psiquiatría (APA) el porcentaje es entre 3-5% de la población infantil.

Las causas no son claras y navegando por la red encontramos información de amplia variedad. Se oyen rumores que es la alimentación, y el culpable es el azúcar. También encontramos opiniones sobre posibles efectos de las redes de telecomunicación, exposición a ondas electromagnéticas durante el embarazo. Hay quien dice que es hereditaria y todo ocurre por el mal funcionamiento de los neurotransmisores.

La verdad es que ni los mismos profesionales de la salud están de acuerdo. Mientras unos apoyan teoríasconcerta neurobiológicas, otros defienden la importancia de factores educativos. Muchos de ellos opinan que el aumento de casos diagnosticados no es tanto un aumento real, sino que se debe al constante cambio de los criterios diagnósticos. Hay quien va más allá y cuestiona directamente la existencia de la hiperactividad, y lo considera como invención que da mercado a la industria farmacéutica. Es innegable que debido al incremento de los casos diagnosticados de TDAH, hay un incremento preocupante del uso de psicofármacos en niños. El uso del metilfenidato y atomoxetina se está generalizando entre los niños diagnosticados con hiperactividad, pero también se ve el uso abusivo en casos de niños con problemas de concentración y que ni siquiera están diagnosticados de TDAH. Parece que los padres no tienen conocimiento de los efectos adversos y los peligros de los tratamientos con psicofármacos. Si lo supieran, seguro que lo pensarían dos veces si compensa al problema que creen tratar con ellos. Y es que ambos medicamentos pueden tener efectos adversos cardiovasculares, endocrinos y psiquiátricos, como alucinaciones e ideación suicida.  Por esta misma razón, estos medicamentos tendrían que aplicar sólo en casos excepcionales y, en general, optar por tratamientos psicológicos y socioeducativos. El comportamiento hiperactivo de los niños, los problemas de atención y concentración hasta cierta edad no significan necesariamente una patología, aunque sean difíciles de soportar, y con educación y paciencia es posible reconducirlo. La ayuda psicológica, la terapia familiar y/o el apoyo de parte de los educadores ayudarán afrontar mejor el problema y ofrecen una solución más duradera, proporcionando herramientas útiles tanto para la familia como para el mismo niño para mejorar su situación y evitar que se convierta en un adulto «enfermo», dependiente de medicamentos el resto de su vida.

Para conocer mejor la situación actual del TDAH y los intereses que le rodean, recomiendo la entrevista con Marino Pérez Álvarez, publicada en INFOCOP:

http://www.infocop.es/view_article.asp?id=5324

Sesiones de psicoterapia para dejar de fumar

new yearSe acerca el año nuevo (otra vez) y como siempre, esto te abre nuevas puertas hacia el futuro. Por algo pensamos, que el uno de enero, este día mágico, nos ayudará cumplir con ciertas expectativas, objetivos que de otra manera no conseguimos cumplir. Y aunque personalmente piense que la fecha es la que menos tiene que ver, no quiero negar que poner una fecha es fundamental. ¿Y entonces por qué no el 1 de enero? Podría ser cualquier otro. Y también este.

smokingPara muchos, el cambio deseado para el año nuevo es dejar de fumar. Probablemente no es la primera vez. Si el responsable de los fracasos anteriores no es la fecha, (y si vuelves a proponértelo para esta fecha probablemente no la culpas) entonces qué ha ocurrido?

Hablando de mi propia experiencia, lo más difícil es tomar una decisión definitiva. Para evitar a tomarla, jugamos los siguientes autoengaños:

  • ejecutivo pensandoBueno, a lo mejor no lo dejo de todo. Fumaré uno o dos al día.
  • No pienso que es para siempre, así no me estresa tanto.
  • No compraré, pero si alguien me invita, aceptaré.

cigarrillosLa intención es buena, y al mismo tiempo esconde la trampa del autoengaño. Estos uno o dos muy pronto volverán a ser los de siempre; si no es para siempre, pronto volverás; y al final de gorrear a todo el mundo y empezar a molestar, ya te da vergüenza y volverás al estanco.

Reducir la cantidad no es mala idea, pero si lo haces por tu cuenta lo más probable es que acabes volviendo a tu cantidad anterior. Si lo haces siguiendo una terapia, lo más probable es que lo mantengas, o incluso que te lo quites de todo.

Por qué es más eficaz seguir las instrucciones de un terapeuta?

  • Gracias a la relación con tu terapeuta, tu compromiso es mayor.
  • Te ayuda reforzar la idea de dejar de fumar y descubrir los motivos para hacerlo.
  • Podrás descubrir qué es lo que te mantiene unido a un hábito de lo que tú mismo sabes que te perjudica.
  • Convertirá un proceso difícil y desagradable en una oportunidad de crecer y descubrir muchas cosas nuevas sobre ti.
  • Conoce las trampas y autoengaños, y también herramientas útiles para conseguir tu objetivo.

¿Y el precio?

Una de las cosas que más me gustan en esta terapia es que prácticamente te sale gratis.  Cuenta, a cuánto te sale fumar a la semana? No tienes que ser fumador muy fuerte para que esto ya te cubra la mayor parte de lo que te puede costar la terapia. Y una vez se acaba (ponte unos 2-3 meses), es dinero que te ahorras. Visto así, ¿vale la pena?