¿Has pensado alguna vez que te iría bien cambiar ciertos hábitos?
¿Fumas? ¿Comes mal? ¿No te mueves lo suficiente?
Si te ha pasado alguna vez, si has intentado a hacer pequeños cambios en tu forma de vivir, piensa ahora:
¿Qué te llevó a pensar que necesitas cambiar?
¿Qué sentiste en el momento de pensar: – Tengo que cambiar?
Si se trata del tabaco, podías sentir dolor de garganta, mal sabor en la boca, un pinchazo en el pecho. Tal vez te miraste en el espejo y viste el color de tus dientes.
Si es la comida que te preocupa, podías sentirte hinchado, pesado o sin energía. Podías verte mal o podías notar en tu ropa que no te cabe igual que antes.
Y si se trata de moverse, podías sentir dolor en tus articulaciones, dolor de espalda, rigidez, cansancio y tantas cosas más.
Muy bien, no vayas más allá. No pienses ahora en lo que hiciste después. Quédate con esta sensación, en este momento cuando sentiste la urgencia de cambiar hábitos.
También puede ser, que tu no llegaste a pensar en nada de esto, pero alguien te dice, que tienes que cambiar. Tu pareja, tu médico…
Llegado a este punto, ¿sabrías qué hacer? ¿Cómo llevar a cabo a un plan tan ambicioso? ¿Ya lo has intentado?
Si crees que ha llegado el momento de hacer un cambio de verdad, cuenta con mi ayuda. Te ofrezco un
plan integral para dejar de fumar, aprender a comer bien y habituarse a una vida más activa
Te sentirás bien en tu piel, lleno de energía ¡y todo porque tú mismo decidirás de hacerlo!
